martes, 2 de octubre de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR.ALGO HUELE A PODRIDO EN KISLEV.Sesión 4

Por fin habían dejado atrás los altos muros de Kislev, con decisión se encaminaban hacia el interior de los fríos prados de esta parte del Imperio, alejados de la civilización que el Imperio representaba para el Viejo Mundo, aun a lo lejos se vislumbraban las montañas del Fin del Mundo, tarde o temprano sus pasos hacía allí se habrían de dirigir, el destino ya estaba escrito, ya había empezado a rodar, y aunque sus planes no habían salido como ellos hubiesen querido no todo estaba perdido para reconducir la situación..., mientras, a miles de kilómetros de allí alguien solitario  por fin regresaba al descanso de su hogar tras mucho tiempo fuera de el, partió siendo un niño y regresaba siendo todo un hombre, cansado, pero preparado para dar el siguiente paso en sus planes...



Tras haber acabado con rapidez con los dos hombres bestias empezaron a moverse despacio en dirección al claro, a medio camino algo les llamó la atención, en su camino un anciano estaba apoyado en un árbol descansando mientras recuperaba el aliento, vestido con ropas raídas y con una vara toscamente trabajada, su cara envejecida estaba parcialmente cubierta por su cabello y por una barba larga completamente blanca, mientras el grupo seguía escondido y vigilante Ogmund dio un pequeño rodeo para caminar hacia el anciano, este al oír pasos se irguió asustado, Ogmund le tranquilizó ofreciendo parte de sus viandas, al parecer el anciano estaba buscando dos liebres que habían caído en una de sus trampas pero que habían conseguido escapar, también pudo intuir que conocía el Viejo Bosque ya que era consciente de los pantanos que había al Norte y de los Trolls que allí habitaban,  tras charlar un rato de estos temas y de teología por fin Ogmund le preguntó por el tema que hasta allí le había llevado, el anciano le pudo confirmar que mas adelante era cierto que había un claro donde reposaban unas ruinas de los días en los que Enanos y Elfos comían en la misma mesa, pero un ahora gran mal se había adueñado del lugar, tras ayudarle a incorporarse y utilizando el hombro de Ogmund de apoyo le pidió un poco de agua si no era abusar de su hospitalidad, hasta varias horas de camino no había ningún manantial, tras un par de tragos de la cantimplora siguió el camino que Ogmund le había señalado para encontrar las liebres que andaba buscando, a la vez que el anciano desapareció de su vista, Nikkit pudo primero escuchar y luego vislumbrar entre los árboles un gran lobo que poco a poco se iba alejando del grupo, tras regresar Ogmund hasta ellos volvieron a caminar despacio hacía el claro.





Desde el linde del claro, aún parapetados por los árboles pudieron ver un circulo de columnas rotas con restos de piedras y escombros, en el centro del claro dos hombres bestias montaban guardia, uno con cabeza de carnero y otro con cabeza de perro, tras discutirlo decidieron hacer igual que cuando acabaron con el hombre bestia con cabeza de zorro, Nikkit y Ogmund dispararían con sus hondas sobre el que tenía cabeza de carnero para luego cargad todos, pero esta vez la suerte no les fue tan propicia, las piedras no consiguieron apenas causar ningún daño por lo que cargaron sobre ellos trabandose en combate no antes de que el hombre bestia con cara de perro empezara a aullar dando la voz de alarma, el combate apenas duró unos minutos  acabando con la vida de ambos engendros, pero justo en ese momento de uno de los lados del claro un ruido les llamo la atención, una trampilla se había abierto y de ella para sorpresa de los tres emergió un descomunal guerrero, ataviado con una armadura con el signo de Khorne en su casco, en sus manos una espada y un hacha, el Guerrero del Caos empezó a caminar hacia ellos mientras unas gotas de su propia sangre caían sobre un cáliz que portaba en su cintura, de el empezó a formarse un remolino con la propia sangre dando por fin forma a un demonio, de un rojo brillante, con grandes cuernos y una espada tan temible como la de su dueño, tanto Ogmund como Erwin fueron presa del terror retrocediendo hacia el bosque, mientras Nikkit rezaba todo lo que sabia mientras hacía frente a las dos abominaciones que tenía enfrente, ante la valentía del Halfling, Erwin saco valor de su interior y cargó contra el Guerrero del Caos, Ogmund siguió retrocediendo internándose en el bosque , mientras, el desangrador miraba a Nikkit con rabia y placer al mismo tiempo que notaba como el signo que tenía en el pecho le producía un poco de calor, el combate fue corto, el desangrador  tras varios envites atravesó a Nikkit dejándolo moribundo en el suelo, y aunque este le pudo asestar varios golpes el desangrador no parecía acusarlos, mientras, el Guerreo del Caos sin ni siquiera defenderse ante los ataque de Erwin le propino varios golpes que hicieron que cayera al suelo indefenso, cogiéndolo con una mano y levantandolo le lanzo contra las piedras, dejándolo que agonizara antes de morir, tras esto el Guerrero del Caos avanzo internándose en el bosque en la dirección que Ogmund había salido huyendo.





Tras correr por el bosque al final Ogmund pudo recomponerse, tras varios minutos recuperando el aliento empezó a desandar los pasos, pudo ver como el Guerrero del Caos lo buscaba pero alejándose de el pudo esquivarlo mientras se dirigía hacia el claro para ver si sus compañeros aún seguían con vida, cuando llego el panorama era desalentador, Erwin yacía tirado sobre una piedras, sin moverse y con sangre por todo su cuerpo, cerca de el también en el suelo se encontraba Nikkit, el demonio se encontraba encima, disfrutando de su victoria y preparándose para aun disfrutar mas con el tormento de su presa, haciendo acopio de valor y rezando a Sigmar empezó a andar con sigilo hacia la espalda del demonio, pero justo al pasar al lado de Erwin unos guijarros se desprendieron haciendo girar la cabeza del demonio , una sonrisa maléfica asomo en su cara mientras avanzaba hasta su siguiente presa, lo que sucedió después fue un milagro, Ogmund cargo con su espada consiguiendo impactarle, en ese momento la sonrisa del demonio se desvaneció mientras la espada de Ogmund penetraba con facilidad en el cuerpo, lo siguiente que se produjo fue un alarido de rabia y frustración mientras el demonio se deshacía en miles de gotas de sangre hasta desaparecer, había poco tiempo que perder antes de que el Guerrero del Caos regresara, acercándose a Erwin le intento vendar las heridas, pero eran muy graves como para poder salvarlo, las de Nikkit tampoco eran mucho mejores, fue en ese momento mientras las lavaba alguna herida a Nikkit con el agua de su cantimplora cuando un segundo milagro ocurrió, donde caía el agua de su cantimplora las heridas iban cerrándose como si nunca hubiesen existido, tras curar a Nikkkit corrió donde estaba el cuerpo de Erwin haciendo lo mismo y viendo el mismo resultado, en unos pocos minutos ambos estaban de pie repuestos de las heridas que les habían causado sus enemigos.

Del bosque se empezaron a escuchar los pasos del Guerrero del Caos que regresaba, tras decidir quedarse a acabar con el decidieron esconderse detrás de unas piedras para intentar sorprenderle, el Guerrero del Caos entro en el claro con la confianza de alguien que se cree invulnerable, arrastrando llevaba a Georgyi, al cual dejó en medio del claro paralizado de terror, en ese momento saliendo de su escondite atacaron al Guerrero del Caos, fue en este momento cuando se produjo el tercer milagro, Ogmund fue recibiendo los ataques del Guerrero del Caos sin que apenas consiguieran causarle daño, mientras el mismo y sus compañeros iban mermando a su enemigo, hasta que Erwin cobro merecida venganza en un ataque que hizo hincar la rodilla al Guerrero del Caos para luego caer muerto en el suelo, agotados pero vivos habían conseguido acabar con tan temible enemigo, tras cortarle la cabeza y recoger a Georgyi se acercaron a la trampilla por donde había salido, en ella se podía ver una escalera que descendía al interior de la tierra, tras dejar a Georgyi en el exterior empezaron a bajar...

lunes, 24 de septiembre de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. ALGO HUELE A PODRIDO EN KISLEV. Sesión 3

En el horizonte ya podía vislumbrar las altas murallas de Kislev, imponentes, sus muros dejaban constancia de todas las batallas que habían presenciado contra las hordas que el Caos enviaba desde el Norte, sus ojos no apartaban la mirada de ellas, pero para alguien que le prestara la suficiente atención podría haber visto el rostro de alguien al que una gran angustia le atenazaba, una gran sombra se cernía sobre su rostro, algo ocultaba en su interior que quizás le llevará a su propia muerte o por senderos oscuros que ni el mismo imaginaba..., estaba en Kislev, donde los mas viejos aun cuentan como los antiguos y olvidados Dioses del Norte aún caminan entre los mortales, mientras los iniciados de los auténticos Dioses proclaman que son solo manifestaciones de los poderes ruinosos.





La noche había caído sobre el Viejo bosque, por suerte encontraron un pequeño claro en el que intentar pasar la noche, Nikkit haciendo usos de sus conocimientos de batidor pudo averiguar que el olor que provenía del Norte era a causa de algún cenagal o pantano cercano, también encontró una huella muy grande de algo que había pasado en esa dirección hacia unos cuatro o cinco días, intranquilos decidieron acampar en el borde sur del claro, Nikkit y Erwin decidieron quedarse en el suelo, mientras que Ogmund prefirió subirse a uno de los árboles con el riesgo de caerse al quedarse dormido, por suerte para él eso no sucedió, durante la primera guardia Erwin pudo escuchar ruido de unas pisadas de algo pesado que se acercaba, el ruido venía del Norte, aunque la luz era escasa si que pudo apreciar como las copas de los árboles se movían hacia los lados, con rapidez despertó a sus dos compañeros, tanto el como Nikkit se escondieron detrás de los árboles donde se encontraban, mientras que Ogmund intento hacer lo mismo entre las ramas de donde se encontraba, contuvieron el aliento mientras veían lo que al otro lado del claro aparecía entre los árboles, un enorme Troll de río cubierto de fango camino al centro del claro donde paro su avance, mirando a su alrededor empezó a husmear, por suerte para ellos gruñendo siguió caminando por donde hace unas horas habían llegado al claro, con la certeza de que mas tarde volvería y quizás no tendrían tanta suerte decidieron arriesgarse y caminar unas horas en la oscuridad del bosque, se dirigieron hacia el Sur avanzando a duras penas hasta encontrar un lugar donde poder parar a recuperar fuerzas, antes de que el Sol empezara a surgir por el Este, en la lejanía pudieron escuchar un grito de frustración.




Por fin ya de día Ogmund decidió subirse a un árbol, decidido empezó a subir hasta su copa, desde allí esperaba poder ver que tenían a su alrededor para así poder ver algún lugar que le llamara la atención, tras varios traspiés consiguió llegar hasta la copa, sacando su cabeza pudo respirar aire puro mientras escuchaba el cantar de los pájaros que por allí aleteaban, el cálido sol le bañaba la cara sintiendo como calentaba su piel, después de un día en el Viejo bosque aquello fue como un remanso de paz, tras unos segundos empezó a mirar a su alrededor, hasta donde le alcanzaba la vista solo podía ver árboles, hacia el Este llegaban hasta las mismísimas faldas de las montañas del Fin del Mundo, desde donde estaba se veían impresionantes, pero justo hacia el Sur hubo algo que le llamó la atención, parecía que a unas horas de donde estaban había una arboleda, en ella los árboles parecían mas altos, quizás y solo quizás aquello podría ser el lugar en el que según los espíritus se encontraba el Gran Árbol, y allí quizás pudieran encontrar a Gyorgyi Pyotrovich, no con cierta dificultad consiguió bajar del árbol y reunirse con Erwin y Nikkit, les contó lo que había visto indicando a Nikkit la dirección en la que estaba la arboleda,  por suerte Nikkit con solo las indicaciones de Ogmund consiguió guiarlos hasta llegar al lugar sin perderse, en verdad Ogmund estaba en lo cierto con lo que había visto, allí había unos árboles que por su altura y grosor deberían ser mucho mas antiguos que el resto de árboles que tenían a su alrededor, pero aparte de ello lo que les llamó poderosamente la atención fue los sacrificios que colgaban de varias de las ramas de un árbol, eran animales que colgaban boca abajo, de algunos solo quedaban los huesos, justo debajo de ellos había hoscos canales que desembocaban en un agujero que parecía estar excavado de forma rústica, Nikkit también pudo apreciar que había pisadas de pies descalzos, aparentemente humanos, mientras desde la distancia contemplaban todo aquello Erwin por un segundo creyó ver una sombra que se movía entre los arboles, disimulando se lo comunico a sus compañeros.

Tras unos segundos de silencio empezaron a llamar a Gyorgyi, empezaron a decir que venían en nombre de su padre y necesitaban de su ayuda, una hombre de unos treinta años apareció de entre los árboles, iba completamente desnudo, una gran barba y el pelo largo y desmarañado, su cara parecía la de un niño pequeño, bobalicona y asustada, tras intentar tranquilizarlo para que confiara en ellos le preguntaron por los hombres bestias que habían atacado a la gente de la aldea, Gyorgyi no hablaba solo emitía ruidos guturales, pero con signos consiguieron entender parte de lo que les intentaba decir, al parecer hacia el Este había un claro con doce piedras donde se encontraba el grupo de hombres bestias, quizás el claro fuera el mismo en el que Alexis encontró unas ruinas y del que nunca mas volvió,  su líder alguien que portaba una espada y un casco comandaba a cuatro hombres bestias, dos de ellos se encontraban con él en el claro, el de con cuernos enroscados en su cabeza y otro con grandes colmillos, un tercero estaba subido en algún árbol alejado del claro desde donde vigilaba, mientras otro al parecer con forma de mono patrullaba por la zona, con la ayuda de Gyorgyi como guía se encaminaron hacía allí.




Tras guiarles a través del bosque llegaron hasta donde estaba su objetivo, a lo lejos escondido entre las ramas de un árbol pudieron ver a un hombre bestia, tenía cara de zorro, al parecer estaba adormecido sobre la rama, tras meditarlo decidieron que Erwin esperaría donde se encontraba para no hacer ruido, Nikkit y Ogmund se acercarían hasta tenerlo a tiro de sus hondas y en el momento que le dispararan con ellas Erwin saldría corriendo hacia el árbol donde estaba el hombre bestia, así si caía le podría rematar, moviéndose silenciosamente consiguieron llegar lo suficientemente cerca para poder disparar sus hondas sin que se percatara de lo que estaba sucediendo, por desgracia las piedras no hicieron otra cosa que rebotar sobre su armadura, menos la última que consiguió darle en la cabeza, sin mucha fuerza pero lo suficiente para hacerle caer al suelo, en ese momento Erwin ya llegaba corriendo hacia donde había caído, la lucha fue rápida, aunque mientras aullaba consiguió resistir los primeros envites de Erwin, en cuanto Nikkit y Ogmund se le unieron el hombre bestia sucumbió a sus ataques, aun asustados por los gritos esperaron parapetados en el árbol a que algo ocurriera, por suerte el bosque seguía en calma y lo único que vieron fue llegar corriendo a Gyorgyi, asustado les hizo gestos de que el hombre bestia con forma de mono venía desde el Norte, con rapidez se escondieron entre los árboles esperando a que pasara para poder emboscarlo, a los pocos segundos de esconderse pudieron ver como el hombre bestia aparecía caminando hacia donde estaban, caminaba ajeno a todo lo que allí había pasado, en una de sus manos llevaba colgadas dos liebres a las que pensaba dar buena cuenta con su compañero, en ese momento Erwin y Nikkit pudieron ver que donde Ogmund estaba escondido sería fácil que el hombre bestia lo descubriera, solo les quedaba rezar para que eso no fuera así, por suerte Sigmar o quizás los espíritus del lugar les eran propicios, el hombre bestia paso al lado de Ogmund sin que se girara a mirar en su dirección, esto fue lo ultimo que hizo, en ese momento los tres se avalanzaron sobre el, lo siguiente que ocurrió fue que cayó muerto en el suelo mientras aun sorprendido agarraba con su mano las dos liebres, de momento todo estaba saliendo como lo habían planeado, Gyorgyi tapándose la boca con ambas manos les empezó a guiar hasta el claro...

martes, 18 de septiembre de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. ALGO HUELE A PODRIDO EN KISLEV. Sesión 2

El viejo bosque, según los ancianos del lugar tan viejo como las mismísimas montañas del Fin del Mundo, tan denso que según te vas adentrando en el ningún rayo de Sol es capaz de atravesar las copas de sus árboles, criaturas extrañas habitan en su interior, alimentándose del pavor de aquellos que en su locura pretenden adentrarse en el fuera de los pocos caminos que aún conserva, para algunos ancianos el último refugio para los antiguos Dioses que antaño caminaban entre los mortales por las tierras de Kislev...


Después de su conversación con el administrador Hertzen y aprovechando que aún tenían la tarde por delante decidieron que irían a hablar con el anciano Pyotr Pyotrovich, antes consiguieron algo de información de la gente que había por la finca, al parecer el anciano y su mujer Annya Ivanova habían tenido un hijo, Georgiy Pyotrovich, el cual hacía 23 años que había huido de su casa para vivir en el bosque, al poco de nacer era claro que por su comportamiento tenía la marca del Caos,  incluso había quien creía que toda la familia la tenía, para los aldeanos el chico junto a los hombres bestias era el responsable de las muertes, Pyotr y su mujer vivían en una cabaña al norte de Voltsara, en las lindes del bosque a unos veinte minutos del poblado, había sido el carbonero del poblado a la vez que el brujo que hablaba con los antiguos Dioses y con los espíritus , tras averiguar como llegar hasta la cabaña, Erwin, Ogmund y Nikkit partieron, dejando a Leopold intentando averiguar algo mas entre las gentes del poblado, cuando volvieron a juntarse Leopold confirmó lo que ya habían averiguado de la gente que trabajaba para el administrador,

Tras unos veinte minutos caminando llegaron hasta la cabaña de Pyotr, en ella pudieron ver a Annya haciendo distintas labores del hogar mientras Pyotr descamisado partía leña, ambos mayores y enjutos demostraban una fuerza inusual para alguien de su edad, en cuanto Annya se percató de su presencia les dio la bienvenida a su hogar, mientras les acomodaba en unos asientos en el exterior de la cabaña les servía una copa de Kvas, un licor fermentado típico de la zona, tuvieron que espera un rato hasta que Pyotr hubo acabado de partir los troncos, con paso ligero se unió a ellos dándoles la bienvenida a su casa, tras preguntarles de donde venían escucho atentamente lo que habían venido a decirle, según Pyotr allí estaban a salvo ya que su hijo seguro que era el líder de esos hombres bestias y por eso nadie les atacaría, su hijo era un  buen chico, incapaz de hacerle daño a nadie, esa contradicción la utilizó Nikkit para hacerle ver a Pyotr que algo no cuadraba cuando en las víctimas del poblado había cinco niños, también Nikkit utilizando toda su persuasión evito que Pyotr les echara de su casa después de que Erwin le faltara al respeto, tras meditarlo durante un rato accedió a intentar hablar con los antiguos espíritus, hacía muchos años que no los había invocado y no sabía si aceptarían aparecer y que implicaría aquello.

Antes de empezar les hablo de los verdaderos Dioses, los que antaño caminaban por estas tierras, los Dioses del Norte,

-Dazbog, Dios del Sol, el que viajó por los doce reinos del día antes de entrar en el inframundo de donde obtuvo el conocimiento sobre todas las cosas, junto a el siempre le acompaña un gran lobo.
-Perun,  Dios del trueno, hijo de Dazbog, un hombre robusto con barba de cobre, siempre porta una poderosa hacha la cual regresa a su mano.
-Svetovid, Dios de la guerra y de la justicia, vigila todo lo que sucede, porta una poderosa espada en su única mano.
-Veles, Dios del inframundo y del engaño, hijo de Dazbog, asociado a una enorme serpiente que se enrosca a las raíces del árbol del mundo.
-Triglav, Dios de la vigilancia, con sus tres cabezas vigila el inframundo, la tierra y el cielo, tiene ataduras de oro en sus ojos y labios para así no poder juzgar los pecados de las personas ni hablar de ellos.
-Makosh, Diosa de la fertilidad el amor y la abundancia, era adorada por todas las mujeres.
-Berstuk, Dios del bosque, un hombre con cabello largo y peludo, con una gran barba cubierta de musgo.
-Stribog, Dios de los vientos y de los océanos, el protector de los navegantes.
-Chernobog, El Dios negro, el mal absoluto, el frío, el hambre, la enfermedad y la desesperación, rey de la oscuridad y los muertos, envuelto en una profunda oscuridad marchitando aquello por donde el camina.




También existían los espíritus,

-Domovoy, el espíritu del hogar, el abuelo chispas, protector del hogar y la familia.
-Maciew, el espíritu de los animales domésticos, el abuelo granero, protector de los animales .
-Polevik, el espíritu de la tierra y la guadaña, padre del gran árbol, protector del campo de la siembra.


 


Ante toda esta palabrería Ogmund no pudo menos que reírse interiormente, charlatanería del tres al cuarto, por mucho menos este hombre en tierras civilizadas habría sido quemado en una hoguera, tras meditarlo decidieron que no invocarán a ningún Dios por miedo a lo que ello pudiera implicar, por lo que Pyotr intentaría invocar al Abuelo Chispas, para ello penetraron en el interior de la cabaña, todos menos Annya y Erwin, este ultimo había faltado al respeto de su familia y no era bienvenido, Ogmund y Nikkit entraron en la caballa y en silencio vieron como Pyotr bendecía alimentos que ponía sobre un pequeño altar mientras realizaba plegarias, tras un buen rato empezaron a pensar que estaban perdiendo el tiempo cuando los ojos de Nikkit absortos en la contemplación de las llamas de la chimenea notaron algo extraño, un ser de unos cuatro centímetros se movía entre ellas, mientras le pegaba un codazo a Ogmund llamando su atención sobre la chimenea pudieron ver atónitos como un ser adorable salia entre sus llamas, en la cara de Pyotr se vislumbraba la felicidad de quien ve a un amigo tras varias décadas separados, tras unos segundos de asombro Nikkit y Ogmund hablaron con el, presto a ayudarles en lo que pudiera, pero por desgracia poco sabía del paradero de Georgiy, una gran tristeza le embargaba cuando recordaba la partida del chico, sin apenas sacar mas información volvió a fundirse en las llamas desapareciendo, aún incrédulos ante lo que habían presenciado salieron fuera caminado hasta el pequeño cobertizo que había detrás de la casa, en el Pyotr intento invocar al el espíritu de los animales, tras realizar una ofrenda y tras varias plegarias un ser de unos treinta centímetros salio de entre la paja que allí había, malhumorado y con cara de pocos amigos lo único que pudieron sacar en claro de el, es que Georgiy aun seguía con vida en el bosque, pero desconocía su paradero, mientras hablaban o mejor dicho discutían con el, notaron que cosas extrañas sucedían, el cinturón de Nikkit se soltó solo y en el interior de la bolsa de dinero de Ogmund algo se movía, aunque como bien pudo comprobar no había nada extraño en su interior, Erwin alejado un poco de donde estaban si que pudo ver con asombro lo que estaba sucediendo, con la luna ya colgando en el oscuro cielo caminaron hasta el linde del bosque viejo, allí Pyotr empezó a invocar a los padres de los cereales, dibujo en el suelo unos signos para luego hacerse un corte en la mano y sobre ellos dejar caer algo de sangre, un ligero viento dio paso a murmullos, delante de ellos de la misma tierra empezaron a brotar unos seres de apenas dos centímetros de alto, hasta donde alcanzaba su vista se podían ver estos seres murmurando en siseos, salvo uno que empezo a decir, llega la cosecha, llega la cosecha, la tierra tiene sed, llega la cosecha, llega la cosecha, la tierra tiene sed....,  tras lo cual todos los demás entre susurros empezaran a decir los mismo, con cada pregunta tanto Nikkit como Ogmund sacrificaban parte de su sangre para saciar la tierra, obteniendo que Georgiy estaba en el bosque con el gran árbol, cansados de dar su sangre y tras darse cuenta de que no sabían mas de lo que ya les habían contado los espíritus de los cereales le ofrecieron hacer mas afiladas sus armas hasta la noche siguiente, Ogmund decide no participar mas en este acto impío de manifestaciones del Caos, mientras que Nikkit ofrece a la tierra mas sangre mientras los seres recorren el arma que Nikkt deja en el suelo delante de ellos, tras esto y tras amenazarlos se vuelven a fundir con la tierra.

Tras preguntar a Pyotr por el gran árbol y cerciorándose que no existe deciden rechazar el ofrecimiento de dormir en su casa, vuelven al poblado, si antes estaban en duda de intentar invocar a algún Dios, ahora habiendo visto que puede ser posible el temor de lo que pueda pasar les hace preferir internarse mañana en el bosque viejo para intentar buscar a Georgiy o algún rastro de los hombres bestias.

Pasan la noche descansando en el poblado de Voltsara, para al día siguiente a primera hora adentrarse en el bosque viejo en dirección Noreste, según se adentran en sus entrañas apenas resquicios de luz consiguen atravesar las frondosas copas de los arboles, apenas un metro separa un árbol de otro, el avance es lento, tras mediodía y sin haber encontrado ningún rastro deciden seguir adelante en vez de volver al poblado, poco a poco se van adentrando en el bosque sin apenas ningún sonido de  animales o aves, hasta que la oscuridad se va haciendo mas tupida según va anocheciendo...




martes, 4 de septiembre de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. ALGO HUELE A PODRIDO EN KISLEV. Sesión 1.

La noche cubría toda la ciudad de Middenheim, con ella habían cesado los ruidos del carnaval, para sus habitantes uno de los mejores carnavales de los últimos años, sin ningún atisbo de dudas lo habían vivido al margen de lo que en sus entrañas había estado sucediendo, nunca sabrían lo cerca que habían estado de ver el declive de su amada ciudad, incluso de su propia muerte, pero si alguien sabía de sus secretos y entresijos esos eran nuestros vapuleados héroes, poniendo sus vidas en peligro habían conseguido desbaratar los planes de Gideon y del juez Wasmeier...

Que día era o que hora del día era era algo que desconocían, desde que fueron llevados a los fríos calabozos del Palacio del Graf habían perdido la noción del tiempo, en su pequeña habitación habían tenido tiempo para estar enojados, desesperados sin saber que fortuna les esperaría y reflexivos intentando descubrir que les había llevado allí después de todo lo que habían pasado por salvar la ciudad, quizás la hipótesis mas sensata era que conocían demasiados secretos de la gente importante de la ciudad, la horca o ser quemados en el centro de la plaza bien podría ser su final...., pero por fortuna el destino no les tenía deparada su muerte, no de momento.
La puerta del calabozo se abrió dando paso a una fuerte luz proveniente de un candil, poco a poco sus ojos se fueron acostumbrando a la luz dejando entrever la figura de la ayudante del alto hechicero Albrecht Helseher, Janna Eberhauer les puso al corriente de la apremiante situación, gracias a amigos influyentes dentro de la corte se había conseguido que no fueran ejecutados, lo que fueran a hacer con ellos lo desconocía, pero por lo visto en sus pesquisas por salvar la ciudad habían descubierto cosas que les hacían ser un problema bastante molesto.
Por fin, al día siguiente eran sacados de los calabozos, escoltados por una docena de Caballeros Pantera fueron llevados a una audiencia con el Graf Boris, allí estaban todos los consejeros que quedaban en la ciudad, en algunos de ellos como Ar-Ulric o el Canciller Sparsam se notaba cierto nerviosismo, en los rostros de los tres Comandantes se reflejaba el claro desacuerdo de lo que aún estaba por suceder, una vez que estuvieron en la gran sala del trono el juez Ehrlich tomo la palabra disculpándose por el trato que les había dispensado después de todos los esfuerzos que habían realizado para salvaguardar a la ciudad y a sus habitantes, reconociendo la gran deuda que tenían con ellos, y por ello dándoles el mayor galardón que se le puede dar a cualquier hombre del Imperio, el pertenecer a la antigua y noble orden de los Caballeros Pantera...., y viendo las virtudes que habían demostrado y dado la urgencia del Zar de Kislev viajarían hacia allí mañana mismo en representación de la ciudad de Middenheim, mientras su compañera Wanda se quedaría a perfeccionar sus artes en la Real Escuela de Hechicería, con las nuevas abandonaron la sala del trono acompañados por los Caballeros Pantera, fueron llevados a los barracones donde se pudieron asear y vestir con ropas limpias para la ceremonia de los votos, en ellos juraron servir en cuerpo y alma a los Caballeros Pantera, servir y proteger al Graf Boris Todbringer, a su familia, a sus legítimos sucesores junto a sus consejeros con su propia vida, perseguir y destruir cualquier cosa o persona con la marca del Caos,  así lo harían hasta que solo la muerte pudiera liberarlos de este juramento.
Durante el resto del día recuperaron sus antiguas pertenencias y fueron equipados con los enseres de un Caballero Pantera, también se les proporcionó caballos para Erwin y para Ogmund y un poni para el pequeño Nikkit, también el juez Ehrlich les dio una carta para entregar al Zar en Kislev y salvoconductos para viajar por el Imperio como emisarios de Middenheim, liberándolos de cualquier pago en los peajes, con el traía un compañero de viaje Leopold Gevheart, un Caballero Pantera que les ayudaría en lo que le fuera posible, por la noche fueron visitados por el Gran Capitular de la iglesia Sigmarita en Middenheim, Werner Stolz, tras hablar con ellos y rechazar el conocer lo que distintos altos cargos escondían realizó los ritos de iniciación para convertir a Ogmund en iniciado de Sigmar.

Con las primeras luces del alba emprendieron camino a caballo en dirección a Talabheim para luego navegar por el río Talabec y el Urskoi hasta llegar a su destino, Kislev, en su viaje pudieron ver como el clima se volvió mas frío según iban avanzando mas hacia el Este, con bosques llenos de ciénagas y marismas, grandes extensiones de vastas praderas y un suelo pobre, requiriendo de mucha labranza para obtener frutos de el, asentándose sus habitantes en poblados pequeños en los margenes del río,  la sociedad Kislevita  regida por clanes dirigidos por jefes con raíces norteñas, con distintas etnias, los Gospodars conforman la mayoría de la clase campesina, siendo traicioneros y mentirosos, mientras que los Ungol antaño grandes arqueros montados a caballo son el estrato mas bajo de la clase social, al Este de las Colinas del Fin del Mundo, en las grandes estepas los Dolgan con una  cultura bárbara que  gira alrededor del ganado y el caballo.

Al llegar a Kislev y gracias a las cartas que llevaban fueron escoltados por una docena de caballeros de la Orden del Lobo Blanco hasta palacio, allí fueron recibidos por el Zar Radii Bohka y sus consejeros, sorprendidos ante lo que el Graf Boris había mandado tras su petición de ayuda, tres caballeros Pantera y un niño o un medio hombre, gracias a que Leopold  conocía algo de la lengua kislevita pudo entender parte de la conversación de los consejeros con el Zar, por lo visto tenían dudas de que fueran unos impostores, por lo que antes de enviarles al problema por el que habían pedido ayuda al Graf les mandarían a un problema menor, sin ni siquiera hablar con ellos fueron llevados a una sala anexa donde uno de los consejeros del Zar, Vladimir Ilyitch Bogdanov les da la bienvenida y sin mas dilación les informa que en una hora partirían hacía el Este, al pueblo de Volstara, donde algo ha causado una gran agitación, allí deberán hablar con el Administrador Iván Ilyitch Hertzn quien les informara y recibirán mas ordenes, una vez resuelto satisfactoriamente volverán aquí informando personalmente a Vladimir.





Tras viajar por el río Urskoy llegan a un pequeño muelle con algún que otro pequeño bote de pescadores, a los lados del camino se extiende un antiguo y frondoso bosque, donde su densa vegetación hace casi imposible atravesarlo sin seguir algún camino o sendero, tras seguir el sendero durante un kilómetro y medio el pueblo de Volstara se extiende ante ellos, como la mayoría de los enclaves rurales de Kislev se extiende a lo largo de un camino sin pavimentar, a los lados del camino cabañas de una sola planta con pequeños terrenos de labor detrás, al final del camino, en lo alto de una elevación está la mansión del administrador, los graneros y los puestos de los artesanos, al pie de la colina un pequeño templo local a Taal y Rhya, según avanzan por el polvoriento camino lo primero que les llama la atención es que nadie viene a recibirlos, solo el sonido de algún cerrojo o madera atrancando una puerta, justo cuando están llegando al final del pueblo, de una de sus casa un hombre sale trastabillando hasta caer en medio del camino, se vuelve a levantar mientras no para de carcajear mientras ayudándose con los brazos extendidos intenta mantenerse en pie, en ese momento camina hacia adelante hasta golpear con el caballo de Erwin volviendo a caer al suelo, percatándose en ese momento de la presencia de los extranjeros, vuelve a soltar una carcajada mientras desde el suelo intenta hacer una reverencia dándoles la bienvenida al pueblo maldito de Volstara, recordándoles que si han venido a que les arranquen los brazos no se preocupen que el viejo Tzeentch estará encantado de hacerles unos nuevos del color y la forma que deseen, tras sus palabras se vuelve a poner en pie mientras va dando tumbos por el camino hasta que su estómago vacía todo su contenido sobre el camino, sin prestarle mas atención consiguen llegar hasta el porche de la mansión del administrador Ivan Ilyitch Hertzen, vestidos con gran ostentación se disculpa por no haber sido avisado con tiempo y recibirlos con estos harapos, mientras se excusa con sus movimientos hace que sus joyas tintinen, tras este acto gratuito de ostentación les pone al día sobre el problema que sufre el poblado, hará cosa de tres meses Alexis vino diciendo que había encontrado un antiguo circulo de piedras con runas inscritas en ellas, no dijo donde, estaba buscando por la zona una buena veta de carbón cuando lo encontró, esa noche regreso tarde y al día siguiente partió antes del amanecer, nunca volvimos a verle, mande a un grupo de inspectores y trabajadores a buscarle. pero nunca lo encontraron, ni a el ni el lugar, desde entonces nada sucedió hasta hace cuatro semanas, encontramos los cuerpos mutilados de varios leñadores, desde entonces hemos restringido los viajes al bosque viejo, hemos perdido a doce personas, entre ellos a cinco niños,todos con las extremidades arrancadas, Hombres Bestias quizás,  nadie que viviera para contarlo ha visto nada, no sabemos por donde buscar, Oleg uno de mis inspectores sugiere que deberías hablar con Pyotr Pyotrovich el carbonero, dice que su hijo es uno de ellos, esta viejo y senil y no creo que os vaya a llevar hasta su propio hijo, pero le dije a Oleg que os lo diría, y así lo he hecho, tras contarle todo lo que sabe les acomodan en uno de los graneros donde también pueden dejar sus caballos mientras deciden que pasos dar para resolver quien o que esta matando a los habitantes de Volstara.


martes, 5 de junio de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 15

La noche había caído sobre la ciudad de Middenheim, desde su posición podía contemplar toda la ciudad, una ciudad que por fin iba a ser suya, tanto tiempo esperando este momento, por fin tendría el poder que durante tanto tiempo había anhelado, saboreaba la copa de vino que tenia entre sus dedos mientras al fondo los fuegos artificiales iluminaban el cielo en sus últimos momentos del Carnaval...
Todo se había echado a perder, esos tres insignificantes ayudantes de Heironymus lo habían estropeado todo, los tendría que haber  eliminado el primer día que llegaron a la ciudad, pero ahora ya era demasiado tarde, mientras se martirizaba con esa idea, preparaba todo para abandonar la ciudad, el carromato estaba preparado, ese seria su salvoconducto para atravesar la puerta, mientras tanto Kurt se encargaba en el piso de arriba de quemar todo aquello que pudiera poner en peligro al culto de la Mano Purpura....


Tras correr lo mas deprisa posible por fin llegaron hasta la entrada de Palacio, allí los guardias que custodiaban la puerta les dieron el alto, pero el juez Ehrlich utilizo su poder como juez supremo y sin mas demora les dejo a su sobrina a su cargo mientras ordenaba que cerraran el Palacio para que nadie pudiera salir, a la vez que hacia llamar a todos los asesores del Graf, sin mas tiempo que perder fueron directos hasta la cámara del Graf, allí tras abrir las puertas la escena que vieron les dejo estupefactos, en la habitación había dos Graf, uno de ellos de rodillas y otro Graf que mediante una cuerda lo estaba asfixiando, con rapidez Ogmund lanzo su espada para que surcando el aire fuera a impactar en el Graf que estaba de pie, para después junto a Erwin correr hacia el, este soltando su presa empezó a cambiar su aspecto hasta convertirse en un ser de unos 90 centímetros, negro como la noche, con una piel arrugada y con alas de murciélago en su espalda, era el mismo demonio que Johann les había descrito en Bogenhafem, Erwin con su espada y Nikkit con su honda consiguieron impactarle antes de que el demonio consiguiera escapar volando por la ventana, pero sus armas atravesaron al demonio como si atravesaran el aire, sin causarle ningún daño, Ogmund con su daga también percibió lo mismo, pero en ese momento una aureola dorada lo envolvió haciendo incluso retroceder a la oscuridad que envolvía al demonio, a la vez que noto como su daga rasgaba la carne del ser demoníaco casi amputandole una de sus alas, el ser emitió un grito terrorífico, mientras saltando por la ventana caía en los jardines de Palacio perdiéndose entre la oscuridad.

Tras unos minutos de confusión poco a poco los caballeros pantera al mando del juez Ehrlich fueron haciéndose con el control, uno de los primeros en aparecer fue el Mariscal Maximillian, tomando el control de los guardias de Palacio, escucho atentamente a nuestros héroes mientras daba ordenes para blindar el Palacio y la ciudad ante cualquier posible amenaza, tras pedir que le acompañaran, fueron a los aposentos del juez Hóflich, allí encontraron al juez colgado y dos notas, una de ellas con los consejeros del Graf y la forma en que estaban siendo extorsionados, y otra nota con la dirección donde se escondían el grupo que tenia a la sobrina del juez Ehrlich y las cartas de A-Ulric, todo apuntaba a que se había suicidado, pero Nikkit reconoció una capa que era de Gideon, con un presentimiento se acerco a ella y en uno de sus bolsillos encontró una nota donde se daba ordenes de que Hóflich copiara el diagrama de los consejeros del Graf y la dirección donde tenían retenida a la sobrina del juez, esa nota había sido escrita por el juez Wasmeier, el juez Ehrlich pudo corroborarlo en cuanto vio la letra, durante el tiempo que había pasado el Graf Boris estaba un poco restablecido de su intento de asesinato, hablando con Nikkit, Ogmund y Erwin les agradeció su implicación y les ordeno que le trajeran el cuerpo de Wasmeier, Dieter Schmiedehammer junto a seis guardias de la ciudad les acompañaron, los seis guardias irían a vigilar la casa que el juez tenía en la ciudad mientras ellos irían a la casa de Ghottard Goebbels, en ella no encontraron a nadie y nada que le pudiera relacionar con una secta del Caos, pero si que Nikkit pudo ver el cuadro del que salia la mujer cuando contemplo el ritual, llamando a una patrulla de guardias les ordenaron que llevaran el cuadro hasta el templo de Sigmar, estos aunque atónitos cumplieron las ordenes dadas, sin mas que hacer allí marcharon hacia la casa de Wasmeier donde junto a los guardias allí apostados entraron a la casa a través del jardín, en la casa algo estaba ardiendo en el piso de arriba, sin tiempo que perder hacia allí se dirigieron mientras un grupo de guardias vigilaban las salidas y otro entraba por la puerta principal.



Siguiendo el olor a humo consiguieron llegar a una habitación donde un humano corpulento guardaba una puerta de metal de la que provenía el olor a quemado y el humo que había en la casa, Erwin y Nikkit se enfrentaron a el, pero Nikkit pronto dejo su sitio a Dieter, justo en ese momento Erwin recibió un golpe que apunto estuvo de acabar con su vida, a la vez que de la calle se escucha el ruido de unas puertas romperse seguido del traqueteo de caballos y el rodar de un carromato, a través de una ventana Nikkit pudo observar como un carruaje huía de la casa a todo galope hacia la puerta sur de la ciudad, en el iba Wasmeier, con rapidez Nikkit y Erwin dejaron a Dieter enfrentándose con el grandullón, y corrieron hacia las escaleras donde Ogmund se enfrentaba a otro secuaz del juez, este en cuanto les vio salio huyendo, sin tiempo para perseguirle corrieron hacia la puerta ser de Middenheim, pero antes de poder llegar en esa dirección se produjo una gran explosión, sin parar de correr llegaron hasta lo que antes era la puerta, por el suelo había desperdigados trozos de madera del carromato y de las puertas de la ciudad, también trozos de los caballos que iban tirando del carromato, poco a poco el aire se fue llevando el humo dejando ver el destrozo que la explosión había hecho, mas allá de las puertas pudieron vislumbrar al juez Wasmeier como levantando un brazo y dando una orden de mando hacia que una parte del viaducto que ascendía hasta la puerta se derrumbara, con una mirada de odio hacia ellos desapareció de sus vistas lanzándose por uno de los lados del viaducto, sin nada mas que pudieran hacer regresaron, no sin antes junto a un grupo de guardias pasar por el antiguo almacén donde días atrás vieron a Ghottard adorar a los Dioses del Caos, con la ayuda de Ogmund abrieron la puerta sin hacer ningún ruido, en la pequeña sala encontraron a Addic amordazado, y en el almacén pudieron ver a un grupo de niños que desnudos permanecían en medio de un pentagrama, alrededor de ellos un grupo de encapuchados emitían un canto repetitivo, tanto nuestros héroes como los guardias entraron en tropel cogiendo por sorpresa a quienes allí estaban, Erwin, Ogmund y Nikkit corrieron directos hacia Ghottard, este empezó a salmodiar haciendo que Erwin y Ogmund olvidaran a lo que habían venido  y empezaran a bailar en un estado de gran excitación, Nikkit no se vio afectado, enzarzándose con Ghottard en un combate en el que ninguno parecía cobrar ventaja, esto cambio cuando Ogmund el ungido de Sigmar consiguió liberarse del baile frenético en el que estaba para cargando sobre Ghottard hacer que su cabeza saliera rodando por el aire, habían conseguido detener sus planes, salvad a los inocentes niños y impartid justicia....



De camino a Palacio se reencontraron con Dieter, malherido pero vivo, ya en Palacio fueron llevados hasta la sala del trono donde el Graf escucho todo lo que tenían que decir sobre lo sucedido, detrás del trono dos cuadros les llamaron la atención, uno de ellos debería ser de la primera mujer del Graf, el otro era de la segunda mujer, la cual había fallecido hacia un año en circunstancias extrañas, era la misma que la del cuadro que tenia Ghottard, la misma que Nikkit vio en el almacén salir del cuadro y la misma que había visto en sueños, al salir de la sala del trono les esperaba el Mariscal Maximillian, apesadumbrado junto a un grupo de caballeros pantera les estaban esperando para acompañarles a sus nuevos aposentos en las mazmorras del Palacio, aislados de cualquier contacto con nadie salvo con el carcelero, las únicas palabras que le pudieron sacar al Mariscal era que eran ordenes nada gustosas de cumplir, así tras salvar a la ciudad de Middenheim y a su gobernante el Graf Boris de una muerte segura, Erwin, Ogmund y Nikkit obtuvieron como recompensa la fría y oscura compañía de una celda, acabarían aquí sus días, encerrados, languideciendo poco a poco, a fin de cuentas todos morimos pero lo que importa es el cómo y el cuándo......y bien es cierto que para ellos el cómo y el cuándo aún no había llegado..., el frío aire del norte venia raudo en su busca...


El Carnaval hacía unos días que había acabado, la gente había vuelto a sus quehaceres cotidianos, los impuestos habían sido abolidos por el Graf Boris, siendo devuelto el dinero que se había recaudado de esa forma, los Enanos volvían a ser vistos por la ciudad, un nuevo Campeón portaba la armadura leyendaria de la ciudad, se decía que el antiguo Campeón  Dieter Schmiedehammer se había enemistado con el Graf, marchado junto a su nueva esposa a una granja donde criaba caballos, los niños desaparecidos habían sido liberados por la guardia de la ciudad de un grupo de adoradores del Caos, los cuales habían sido quemados en la Plaza de los Marciales, junto a ellos también había sido purgado el juglar de la corte Rallane Laffarel, en su cuerpo llevaba la estigma de la marca del Caos, mucha gente de la ciudad lloro su perdida...



                                                             
                                                                      D.E.P
                                            


miércoles, 30 de mayo de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 14

El carruaje traqueteaba sobre el pavimento de las calles de Middenheim, en su interior dos hombres contemplaban los rostros de los transeúntes que pasaban cerca de ellos, cada uno enfrascado en sus propios pensamientos, había llegado el momento por el que tanto tiempo habían esperado, había llegado el momento de tomar aquello que tanto anhelaban.

Mientras, en otra parte de la ciudad un grupo de niños disfrazados bailaban al son de la música que emitía una flauta, mientras sus manos se llenaban de pequeños dulces y tiernos bizcochos que se iban repartiendo, poco a poco bailando entre las calles de la ciudad se iban alejando hacia las afueras, entre calles cada vez menos transitadas.

En el cielo de la noche de Middenheim una invitada contemplaba lo que allí sucedía o lo que aun estaba por suceder, desde su lugar privilegiado la luna Morrslieb se iba acercando poco a poco a la ciudad del Lobo Blanco....


Sin tiempo que perder, pero no por ello sin tomar todas las precauciones posibles entraron dentro de la casa donde la mujer que seguían había penetrado, dentro de la casa de una sola planta solo había polvo y los muebles que aun se mantenían en pie presentaban claros signos de deterioro, con cautela siguieron las pisadas que había en el polvoriento suelo de la casa, por un lado las pisadas les llevaron hacia un ala de la casa, allí en un agujero practicado en una de las ventanas tapiadas encontraron plumas de algún tipo de pájaro que hubiera entrado o salido por allí, en el suelo ceniza de haber quemado trozos de papel, quizás lo utilizaban para comunicarse con alguien, el otro rastro de pisadas les llevo hasta una habitación al fondo de la casa, en ella descubrieron una trampilla que gracias a la pericia de Ogmund pudo abrir su cerradura y levantarla sin hacer ruido, unas escaleras de madera descendían hasta un vestíbulo, aunque las escaleras crujían a su paso descendieron sin que al parecer llamaran la atención de los que allí abajo habitaran, en el vestíbulo había dos puertas y un pasillo que avanzaba dejando varias puertas a cada lado, mientras decidían que hacer de una de las puertas empezaron a escuchar pasos que se aproximaban, con rapidez se prepararon a ambos lados de la puerta hasta que un hombre alto y corpulento salio a través de ella, cogido por sorpresa apenas pudo hacer nada, intento gritar pero parte de ese grito lo intento amortiguar Ogmund tapándole la boca mientras con la otra mano lo acuchillaba con su daga, con el hombre inconsciente en el suelo, de la otra habitación una voz ruda de mujer alerto a nuestros héroes, Ogmund tubo el tiempo justo para junto al hombre caído meterse en la habitación y cerrar la puerta, por desgracia Erwin no pudo ser tan rápido, y aunque intento esconderse detrás de la escalera la mujer que salio de la otra habitación lo descubrió dando la voz de alarma, tanto Erwin como Nikkit se enfrentaron a ella, por su corpulencia y manejo de la espada estaba claro que seria una rival peligrosa, al poco por el pasillo apareció la mujer a la que habían seguido hasta allí, con un estoque en la mano se unió a la refriega, justo en ese momento la mujer corpulenta cayo ante los envites de Erwin, a la vez que la mujer del estoque atravesaba el brazo izquierdo de Nikkit incapacitándolo, mientras en el pasillo un chico joven con una daga en una mano y un juego de llaves en la otra intentaba abrir una puerta para cumplir la orden de matar a la niña que allí se encontraba, algo que nunca pudo llegar a hacer, ya que Ogmund se le acerco por su espalda silenciosamente acabando con el tras ensartarlo varias veces con su espada, viendo que todo estaba perdido la mujer intento huir escaleras arriba, primero esquivando a Nikkit, que fracaso en su intento de abalanzarse a sus pies para que esta no huyera, pero Erwin con un fuerte golpe en la cabeza consiguió que cayera muerta suelo.

Tras inspeccionar todas las habitaciones encontraron varias coronas de oro y en un escondite las cartas de amor de  Ar-Ulric y la dama de la corte Emmanuelle, en otra habitación atada y amordazada estaba la sobrina del juez Reiner Ehrlich, junto a la niña y guardando sus armas y armaduras en mochilas abandonaron la casa.





Al principio se ayudaron del carro que había en el exterior pero ante la cantidad de gente que había en las calles decidieron abandonarlo para ir a pie, en ese momento se cruzaron con la fiesta de la festividad de Shallya, un gran grupo de niños disfrazados de distintos monstruos avanzaban alegres por las calles mientras comían golosinas o pasteles que varios adultos que acompañaban la comitiva les iban dando, pero si algo les llama la atención es que el flautista que les guía no era el Halfling Addic, con el que estuvieron comiendo al poco de llegar a la ciudad, su lugar lo ocupa un hombre mas alto con el dorso de las manos quemadas, como el hombre que vio Nikkit en sus pesadillas, sin tiempo para meditar que hacer deciden dividirse, Ogmund se llevo a la niña hasta la casa del juez Ehrlich donde con grandes gesto de alegría es abrazada por su tío, en ese momento recuperara la compostura perdida y junto a la guardia y Ogmund se dirigen hacia la Real Escuela de Música para capturar al juez Hóflich, el era quien lo había tenido chantajeado a través del secuestro de su sobrina, por desgracia cuando llegan tanto el juez Hóflich como su acompañante Gideon ya han salido en dirección al Palacio en un carruaje, a la par llegan Erwin y Nikkit, tras haber pasado por el templo de Ulric y haber hablado con Franz Fassbinder sobre sus sospechas con el festival de Shallya y apremiándolo a que mande guardia al Gran Parque para intentar evitar lo que allí pueda pasar.

Ante las noticias de que el juez Hóflich ya no se encuentra allí y que se dirige a Palacio, Ehrlich junto a la guardia que le acompañaba y junto a Ogmund, Erwin y Nikkit emprenden una carrera dirección al Palacio, no sin antes Nikkit acercarse a Ar-Ulric y entregarle las cartas recuperadas con las que había sido chantajeado.


martes, 15 de mayo de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 13

La noche iba cayendo poco a poco sobre la ciudad de Middenheim, como cada ultimo día de la semana la mujer se dirigía a su cita en Palacio, esta seria su ultima entrega, mañana ya todo seria historia, el encargo ya estaría realizado y cobrado, y por fin se podría marchar de Middenheim, el Canciller Sparsam era fiel a su cita, como siempre puntual ..., tras haberle entregado el paquete la mujer se encamino a uno de los locales de moda de la ciudad, se merecía una copa, de allí se encamino hacia su guarida, pero algo extraño ocurría, en varios momentos sintió como si alguien la estuviera siguiendo pero por mas que tomo precauciones no vio a nadie, desapareciendo en el interior de una casa en ruinas del barrio de Ostwald...., mientras en una habitación a oscuras alguien agitaba su cabeza intentando recordar como había acabado allí atado de manos y pies y con la boca amordazada, solo recordaba haber salido del Templo cuando dos hombres bien vestidos lo abordaron adulándolo y invitándole a tomar una copa, después solo recordaba empezar a sentirse mareado....había voces al otro lado de la pared, un olor dulzón inundaba el lugar, quizás una fiesta de cumpleaños o algo parecido....



Tras haber comido en el Hostal se dirigieron hacia el estadio Bernabau a presenciar la final de la Copa  Snótbol, y así poder ver a los que allí acudían, era la primera vez que presenciaban un partido de Snótbol, dos equipos de 11 jugadores enfrentados entre si por meter en la portería del contrario un canastillo de mimbre con un snotling dentro, el estadio estaba lleno para presenciar la final, entre la gente importante de la ciudad pudieron ver a Gotthard junto a un grupo al parecer de mercaderes, uno de esos mercaderes presentaba unas quemaduras en el dorso de su mano, a Nikkit esas marcas le resultaron curiosas, eran las mismas que había visto en el sueño que tubo hace dos noches..., mientras en otra parte del estadio pudieron ver a Gideon Schurrer acompañado por el juez supremo Joachim Hóflich, estaban escoltados por una patrulla de la guardia, del juez Joachim les llamo la atención lo nervioso y delgado que estaba, para nada era como les habían dicho, alguien duro y recto, sin apenas escrúpulos y seguro de si mismo, a su lado un sonriente Gideon hablaba con aquellos que estaban cerca de el, en un momento del partido se dirigió hasta donde Nikkit se encontraba, le había reconocido como el paleto de Middenheim y quería conocerlo en persona, tras intercambiar algunas palabras y aconsejarle que disfrutaran del ultimo día de Carnaval sin meterse en problemas se marcho junto al Juez Joachim hacia el Palacio acompañados por los seis guardias, tras seguirlos hasta la salida del estadio y viendo que no podrían abordar a Gideon, Nikkit  Erwin y Ogmund volvieron a dentro del estadio, para cuando volvieron Gotthard y su grupo de amigos también habían abandonado el estadio, en ese momento Nikkit noto que su mano tenia un ligero olor a ajo, era la mano que Gideon le había estrechado hacia unos minutos, en ese momento a Erwin el nombre y  ese peculiar olor le recordó algo que su antiguo compañero Johann ya les había contado, el primo de Johannes Teugen se llamaba Gideon y también le acompañaba ese olor tan peculiar, aquel Gideon era un demonio, había coincidencias entre ellos, seria Gideon Shurrer el Gideon que conoció Johann en Bogenhafen, mientras pensaban en ello el partido llego a su fin, el equipo de los Orientales había ganado el partido y por consiguiente la Copa de este año, una vez acabado el partido y acompañados por Allavendrel fueron a visitar al Canciller Sparsam a Palacio, allí se encontraron con un hombre nervioso, el cual fueron acorralando con amenazas sutiles sobre una mujer rubia de ojos verdes hasta que por fin se derrumbo, admitiendo su vergüenza, estaba enganchado a una droga que esa mujer le traía el ultimo día de cada semana, todo empezó hace unos meses cuando vio a Wasmeier consumiéndola, era un tónico para sentirse mejor en los días de mucha carga de trabajo, el juez le dio un poco por si la quería probar, reacio a este tipo de cosas le costo dar el paso pero una vez vio sus beneficios poco a poco fue a mas, el juez le proporciono el nombre de Frau Kenner por si necesitaba mas, aunque le advirtió que tuviera cuidado con estas cosas, tras contactar con ella y extenderle un salvoconducto para poder entrar al Palacio cada ultimo día de la semana le entregaba la suficiente droga para toda la semana, con ello llegado el momento le chantajeo para apoyar los nuevos impuestos, se sentía desdichado por su fragilidad pero no podía estar sin tomar su dosis, mañana por la noche durante el descanso de la Opera seria cuando la mujer acudiría a traérsela, sin mas que averiguar y con una muestra de la droga que el Canciller consumía abandonaron el Palacio dirigiéndose hacia el Hostal, allí después de hablar con Wanda se dividieron, Wanda acudió a hablar con Janna la ayudante del alto Hechicero, para intentar conseguir alguna ayuda para poder seguir a alguien sin ser vistos, mientras ellos tres fueron a la Opera a esperar que durante el intermedio pudieran hablar con Pavarotti, cuando llegaron junto a el estaba Rallane, la rojez del brazo había empezado a formar el símbolo de Slaanesh y aunque lo llevaba oculto entre la ropa en un momento que quedo al descubierto pudieron percatarse de ello, Rallane les dijo que sospechaba que quizás Ar-Ulric podría haber roto sus votos de castidad con la amante del Graf, con ella había tenido una relación en el pasado y la conocía lo suficiente para ver las miradas que entrecruzaba con Ar-Ulric, tras despedirse de ellos y regresar al interior de la Opera por fin pudieron hablar con Pavarotti a solas, le enseñaron la droga que estaba consumiendo el Canciller, y tras consumirla aseguro que era polvo de la risa de buena calidad, inofensiva, seria fácil prepararle un tónico para que fuera perdiendo su adicción.


De vuelta en el Hostal, Wanda les confirmo que Janna les prepararía tres dosis de un brebaje que haría que durante dos horas la gente no se percatara de ellos, nadie dirigiría la mirada hacia ellos, tras pasar la noche sin que nada ocurriera al día siguiente se prepararon para seguir a Frau Kenner, a las nueve de la noche se bebieron el brebaje de Janna y ataviados con sus armas se escondieron cerca del Palacio, a la hora prevista apareció la mujer, la cual al poco de entrar en Palacio volvió a salir, con cautela y a cierta distancia la empezaron a seguir, la mujer hizo un alto en un local frecuentado por la gente joven de la ciudad, en el se servían cócteles, algo muy raro, mezclaban distintas bebidas poniéndoles nombres muy extraños, cosas de jóvenes sin saber en que gastar el dinero de sus ricos padres, de allí la mujer se dirigió hacia el Oeste de la ciudad, un par de veces se detuvo para girar sobre sus pasos, pero al no ver a nadie siguió su camino haciendo otra parada en otro club, desde el que con una copa en la mano y a través de una ventana observaba con detenimiento la calle, al rato volvió a salir en dirección al barrio de Ostwald donde antes de entrar otra vez volvió a mirar a su espalda por si alguien la seguía, al fin y tras casi dos horas de seguirla llego hasta una casa medio en ruinas, con un ultimo vistazo se introdujo por la puerta principal perdiéndose en la oscuridad de su interior, Erwin, Ogmund y Nikkit avanzaron lo mas deprisa posible hasta llegar a la puerta, esta no tenia cerradura, con lo que con solo empujarla podrían entrar en el interior de la casa...