lunes, 4 de mayo de 2020

EL ENEMIGO INTERIOR. EL CASTILLO DRACHENFELS. Sesión 15

Sus colmillos se clavaron con fuerza en el cuello de su indefensa víctima, era tal el ansia que tenía que segundos más tarde el cuerpo de la mujer descansaba en el suelo sin una gota de sangre que derramar, poco a poco el cuerpo de Maximilian fue cerrando sus graves heridas, aún así el ansia de sangre era fuerte aunque nada comparable con el sentimiento de odio y venganza sobre aquellos tres humanos que habían acabado con su compañera, pero de momento su venganza tendría que esperar, tenía que descansar y recuperar sus fuerzas para volver a entrar en el castillo, entonces descargaría toda su furia sobre ellos en una muerte perpetua, si una cosa tenía era tiempo....




El hombre descendió de su ataúd con una velocidad asombrosa, era un hombre alto de bellas facciones, con un porte aristocrático y una voz aterciopelada levantó una de sus manos mientras les invitaba a deponer las armas y llegar a un acuerdo fructífero para ambas partes, pero Ramkir no quiso oír semejantes palabras y repitió la misma jugada, pero esta vez sus bolas de fuego se estrellaron sobre Maximilian, aquello hizo que su rostro cambiara y unos largos colmillos asomaban en su boca, la mujer tambien sufrió la misma transformación mientras se lanzaba sobre Ramkir, de sus dedos se habían formado unas largas uñas con la intención de despedazar al hechicero, por suerte para él en el último instante se pudo retirar hacia atrás mientras Ogmund acudía en su ayuda, por otro lado Erwin se enfrentaba a Maximilian él cual intentó captar la mirada de Erwin mientras combatían, por suerte para él eso no ocurrió pero sí que pudo comprobar lo poderosos que resultaban sus golpes, y con horror sentir como sus colmillos penetraban con avidez en su cuello absorbiendo parte de su sangre, por suerte pudo zafarse de él a tiempo, mientras tanto entre Ogmund invocando la ayuda de Sigmar y las bolas de fuego de Ramkir despedazaron el cuerpo de la mujer cayendo al suelo mientras su cuerpo se convertía en ceniza, aunque aquella muestra de poder hizo desfallecer a Ogmund hincando su rodilla en el suelo mientras recuperaba el aliento, aquello hizo enfurecer a Maximilian hasta tal punto que desentendiéndose de Erwin avanzó con odio hacia Ramkir, un viento gélido con hebras oscuras se empezó a formar a su alrededor  pero por suerte salvo aquello no les afectó en absoluto, en cambio los ataques de Erwin y Ramkir si que consiguieron destrozar parte del cuerpo de Maximilian que convirtiéndose en una ligera bruma desapareciendo por el suelo donde estaba el símbolo de Khaine.

El silencio se apoderó de la estancia, aun temerosos de que pudiera volver permanecieron alerta mientras Ogmund intentaba rezar a Sigmar para cerrar sus heridas, por suerte nada ocurrió y pudieron descansar mientras pensaban cómo salir de aquel lugar, tras inspeccionar el circulo de Khaine pudieron percatarse de dos cosas, aquello parecía preparado para realizar un ritual de adoración a la sangre y no un portal para desplazarse a otro lugar, y lo segundo es que debajo de la pintura que daba forma al circulo se apreciaba una ligera luz rojiza, con cautela fueron tanteando el interior del circulo dándose cuenta que las baldosas se movían y tenían una textura esponjosa, con precaución fueron levantándolas dando lugar a un circulo de unos tres metros de diámetro, en su interior se podía ver un líquido espeso de un color rojizo y sobre el una niebla tambien del mismo color que llegaba hasta la altura de los adoquines.



Con cautela arrancaron un listón de madera del ataúd y atándolo con distintas prendas Ogmund fue deslizándolo por el agujero intentando encontrar fondo, pero cuando este se sumergió por completo en aquel líquido fue tal el tirón que se produjo que a Ogmund no le dio tiempo a soltarse, cuando lo hizo ya estaba cayendo dentro del agujero sumergiéndose por completo en aquel líquido viscoso, todo empezó a girar a su alrededor perdiendo la orientación de donde estaba o lo que ocurría a su alrededor, de repente noto como sus pies se posaban sobre algo sólido, estaba en una sala circular pero antes de poder ver con más detalle lo que tenía alrededor tuvo que hacer frente a una nueva amenaza, delante de él tenía a una diablesa que venía hacia él con no muy buenas intenciones, se defendió de ella como pudo hasta que por suerte sus compañeros aparecieron en la estancia y con la ayuda de Ramkir se deshicieron de ella, ahora con más calma pudieron ver la habitación, era circular con varios pórticos a su alrededor, en cada uno de ellos se podía ver una imagen muy real, desde la ciudad de Kislev a un cementerio donde necrofagos escarbaban en las tumbas en busca de comida, o los lejanos desiertos del Caos,  al parecer podría  tratarse de portales pero prefirieron de momento no acercarse mucho a ellos, una escalera en un lateral ascendía hasta la parte superior de los pórticos donde se podía ver en su parte Norte una puerta de madera, en el centro de la habitación tambien había un sillón donde mediante una cadena larga había estado atada la diablesa y una gran escalera de caracol de ascendía hasta los pisos superiores de la torre donde tanto Ramkir como Ogmund habían percibido por un lado la magia que ya notaron en la torre exterior como otra magia aún más poderosa, una magia parecida a la que notaban en todo el castillo pero mucho más poderosa, la misma escalera de caracol tambien descendía hacia las profundidades, tras volver a leer la nota que Ramkir encontró en la torre del engendro del Caos decidieron seguir las indicaciones esas indicaciones y descender hacia las profundidades de aquella escalera...


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